“Estar” a dieta o “seguir” una dieta?

La dieta de las calorías bajas no siempre es la más apetecible!

¿Por qué elegir la dieta del índice glucémico?

Al menos dos veces al año, no hay ninguna revista (tanto masculina como femenina!) que no publique algun remedio milagro para bajar estos kilitos de más que hemos ido acumulando antes del verano o después de las fiestas de Navidad. Casi todas nos presentan las calorías como nuestro enemigo público número uno, que tenemos que eliminar de nuestras comidas si queremos volver a caber algún día en nuestro bañador o nuestro traje de nochevieja.

Conversando con mi entorno, veo que la teoría de las calorías sigue siendo la más conocida y popular : “si quieres adelgazar, tienes que comer verduras y beber mucha agua”. Cuando uno se pone “a dieta”, se resigna a comer esta eterna ensalada de pepino y tomate, aliñada con una cucharadita de zumo de limón. Nada de aceite, que engorda! Nada de arroz, que engorda! Ni lentejas, ni garbanzos, ni nada contundente, que seguro que si lo es, engorda.

La dieta de las calorías bajas no siempre es la más apetecible!

Entonces aguantamos una semana así, a veces dos, nos adelgazamos un poco y es cuando nos empezamos a relajar. Ya que hemos perdido dos o tres kilos, podemos picar un poco entre horas, no? Y retomamos un kilo. Dos. Tres. Y lo único que conseguimos es este efecto yo-yo que cada vez nos devuelve a nuestro peso inicial…más uno o dos kilitos de margen, que nuestro cuerpo se reserva en caso de que lo dejemos morirse de hambre otra vez. El cuerpo es sabio, no se dejará engañar dos veces! Y vuelta a empezar….siempre con la misma dieta drástica e imposible de seguir más de dos semanas o un mes. Si salimos a cenar, lo pasamos fatal porque no podemos elegir nada en la carta, sino comprometemos una semana de esfuerzos que nos han costado tanto.

Lo hemos comprobado todos, estas dietas no funcionan. La mejor manera de verlo es observar como la gente que menos come suele ser la más rellenita, perdiendo día tras día su combate contra estos michelines que se instalan. Paradójico y cruel… pero cierto.

“Estar a dieta” no funciona. Hay que “seguir” una dieta. Seguirla toda su vida, con buenos hábitos, con excesos controlados. Una dieta es como una buena costumbre : se tiene que tener de por vida. Y para ser capaz de adoptar una buena costumbre, nos tiene que parecer fácil, cómoda y llevadera. Tan llevadera que al final forma parte de nuestra vida.

Por suerte, esta teoría de las calorías bajas empieza a estar “pasada de moda” : demasiado básica, está cada vez más puesta en duda estos últimos años por muchos informes médicos y dietistas, que prefieren analizar la raíz del problema del aumento de la obesidad en el mundo. Y la raíz no reside tanto en la cantidad de comida que comemos, sino en su calidad.

La dieta de los índices glucémicos bajos para mí es la más lógica, la más sana, la más duradera, por eso la llevo siguiendo más de 15 años. Pero hay que saber aplicarla bien y por eso he creado este blog : para ayudarte a perder estos kilos, sin morirte de hambre y sin ver tu cuerpo como tu enemigo sino como tu mejor aliado para sentirte bien.