La cocina asiática

Asia (y China en particular) destaca en el mundo por la longevidad de sus habitantes, y por los pocos problemas de salud que padecen, tanto a nivel cardiovascular como óseo. Además, todos hemos podido comprobar que los asiáticos en general no sufren sobrepeso, aunque las nuevas generaciones empiecen a cambiar esta regla, por adoptar cada vez más las costumbres alimentarias occidentales de fast food y dulces que se toman a cualquier hora del día.

Aqui podéis ver un video titulado “la dieta asesina en el mundo” en el que se explica muy bien este cambio en las últimas generaciones.

Entonces uno se puede preguntar qué tendrá la cocina asiática para que sus consumidores puedan practicar el Tai Chi hasta los 90 años!

La respuesta : abundante verdura, arroz salvaje, fruta, poca carne y más pescado, mariscos, soja, y a veces algas. Casi nada de dulces, casi nada de grasas animales saturadas (mantequilla, leche, nata, etc…).

En un plato auténtico chino en general encontraremos casi la mitad de arroz salvaje, 40% de verduras, 10% de carne o pescado. Los restaurantes asiáticos en occidente se adaptan a nuestra forma de comer y aumentan sus cantidades en carne y grasas, pero tradicionalmente se utiliza un aceite vegetal para freír, y muchas veces las verduras se hacen al vapor, poco hechas para conservar todos sus nutrientes. Cuando se fríen, también se mantienen crujientes.

Se suele beber té en la comida, a sorbos pequeños, o incluso nada, la mayoría de los líquidos tomándose fuera de las comidas. Esto permite que el estómago no se llene de agua para que los jugos digestivos no estén diluidos, y puedan actuar perfectamente.

Si habéis estado en China, habréis notado que los comensales no se molestan en cerrar la boca cuando mastican. De hecho es de buena educación hacer mucho ruido masticando, porque significa que se difruta de la comida. Masticar con fuerza hace que produzcamos más saliva y que las enzimas que contiene puedan ya empezar la digestión de los hidratos de carbono (como el arroz). También masticar bien produce una sensación de saciedad.

No se suele tomar postre, casi nada de azúcar, y la fruta se suele tomar entre las comidas.

No se toma nada de leche, porque los asiáticos no la digieren bien. Se toma más bien leche de soja. Sin embargo, China es uno de los países en los que menos casos de osteoporosis se registran, lo que demuestra que aunque las industrias lecheras nos vayan vendiendo el mito de que tomar leche es la única manera de cuidar de nuestros huesos, no es necesario tomarla para tener un aporte correcto en calcio, la soja y las verduras ya son suficientes y no aportan grasas saturadas.

En realidad esta dieta tiene muchos puntos en común con la expuesta en este blog, lo cual me conforta en la idea de que estamos en el buen camino para vivir mucho tiempo y bien!